Aunque el tratamiento con ácido hialurónico es generalmente seguro y bien tolerado, pueden presentarse algunos efectos secundarios temporales en las zonas tratadas. Los más comunes incluyen enrojecimiento, hinchazón y moretones, especialmente justo después de la inyección. Estos efectos suelen ser leves y desaparecen en un par de días. En algunos casos, puede experimentarse una ligera sensibilidad o dolor en el área tratada, pero este tipo de molestias son temporales y se alivian fácilmente. Aunque los efectos secundarios graves son muy poco frecuentes, es fundamental contar con una consulta médica de diagnóstico previa para garantizar que el tratamiento sea adecuado para cada paciente. De esta manera, se pueden reducir los riesgos y asegurar que los resultados sean naturales y satisfactorios.