Los efectos secundarios son en su mayoría derivados de la propia técnica de aplicación y son leves, tales como hematomas discretos, inflamación las primeras 24-72h, enrojecimiento en la zona de aplicación y una leve molestia secundaria a la inflamación. La mayoría de ellos se resuelven en un plazo menor a 7 días y no son invalidantes, permitiendo retomar la actividad habitual el mismo día o a las 12-24 horas sin ninguna limitación.
Una técnica incorrecta de aplicación, desconocimiento del plano anatómico, preparación incorrecta del producto o contraindicación por estados de salud previos, puede conllevar efectos secundarios estéticos a largo plazo tales como granulomas o nódulos. Por ello es imprescindible que quien realice estos tratamientos sea un médico experto con la formación adecuada para su aplicación, en cuyo caso, es una técnica segura y avalada con estudios científicos sólidos independientes.